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Barry Lyndon (Barry Lyndon)
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14 Prémios e 12 Nomeações
Realização:
Stanley Kubrick
Ano: 1975
Idade: M/12
Duração: 184 min
IMDB: 8.0 (29.242 votos)
Como é que um jovem Irlandês sem perspectivas na vida vai conseguir entrar para a nobreza inglesa do século XVIII?
Para Barry Lyndon (Ryan O`Neal) a resposta é: de qualquer maneira! A sua ascensão ao poder e à riqueza é o tema arrebatador desta sumptuosa versão de Stanley Kubrick do romance de William Makepeace Thackeray.
Para fazer este deslumbrante e subtilmente irónico vencedor de 4 Oscares da Academia, Kubrick encontrou inspiração nos trabalhos dos pintores da época. Cenários e guarda-roupa foram executados segundo os métodos de então e foram construídas lentes pioneiras para filmar interiores e exteriores com luz natural.

O resultado? Barry Lyndon permanece como um filme de vanguarda que transporta um período histórico para o ecrã como nenhum outro o conseguiu.

4 Oscares da Academia (1975)! Melhor Direcção Artística, Melhor Fotografia, Melhor Guarda-Roupa, Melhor Banda Sonora (adaptada). National Board of Review, Melhor Filme, Melhor Realizador British Academy Award, Melhor Realizador, Melhor Fotografia Los Angeles and National Society of Film Critics, Melhor Fotografia
Detalhes Técnicos
Duração: 184 min. Vídeo: 1.59:01
Áudio: Dolby Digital 5.1 Inglês, Espanhol
Legendas: Português, Inglês, Espanhol, Hebraico, Polaco, Grego, Checo, Hungaro, Croata
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Ascensión social meteórica, caída en picado fulgurante (Pontuação: 9)
Ha sido la última intervención de Rui Cunha (del que me confieso una adepta fanática de casi todos sus comentarios) la que me hace hoy escribir.
Como muchas veces he proferido, para mí Kubrick es un genio, unos de mis preferidos de siempre, un hombre que cultivó su dedicación al cine dentro de unos parámetros de perfección como nadie dentro de este arte. El talento no es suficiente sin trabajo y pocos hay como él que trabajasen tan meticulosamente como él lo hizo. Porque en todos sus metrajes su obsesivo perfeccionismo dio unas obras difícilmente superables.

Barry Lyndon se encuadra dentro de ellas. De esas obras densas y cargadas de varias líneas de acción y pensamiento. El primer tercio del filme es apasionante, la presentación del personaje, su explicación de el desarrollo de la trama, el marco histórico…………. Pero como casi siempre Kubrick no nos presenta un héroe, sino todo lo contrario, un anti-héroe con el que te obliga a identificarte separando así los conceptos predefinidos dentro de tu cabeza y empezando a tener dudas sobre palabras como honor, lealtad y amor. Es todo esto lo que me maravilla de Kubrick, su capacidad en sacudirte por dentro y exponerte a ti propio ante tus más definidos valores.
Conoces la psicología de Redmond Barry en poco tiempo, el contorno del protagonista es el mejor apunte de su trayectoria. Un perfil destilado por la pobreza y el desamparo, el camino errante de los abandonados a su suerte con pocos medios de sobrevivencia. Es ahí dónde te asalta la primera duda: ¿qué es lícito o no para sobrevivir? ¿Hasta dónde un ser humano puede despojarse de sus valores y en qué medida?. En Barry Lyndon esto es llevado al límite. Desajustándote por dentro en esa identificación tan magistralmente guiada.
Sobre apuntes históricos, la película abarca un largo período de guerra, pero no es un filme esencialmente bélico, las escenas de batallas si no recuerdo mal (la visioné hace ya 3 meses) se reducen a dos en todo el filme, con lo que ese planteamiento histórico es muy reducido y nos proyecta nuevamente sobre el enfoque humano de su protagonista no sobre un documento sólo histórico. Haciendo hincapié además en todos los entresijos de la parte menos caballerosa y más viciosa de los soldados y no en el desarrollo de la guerra en sí. Es magnífico y doloroso observar la vida lúdica y ociosa militar mientras que tu consciencia sabe que en un lugar próximo muchos están derramando su sangre por defender unos ideales, sacrificándose como corderos por las decisiones políticas que otros toman. Remitiéndome a este hecho, tengo que pensar nuevamente que una película histórica, sí, lo es…………… pero Kubrick, lo que más quiere resaltar es el papel importante del individuo ante el confronto, no la parte histórica en sí. Lo mismo sucede con su genial Chaqueta metálica, en dónde la guerra es el escenario pero el mensaje más implícito y directo es la interacción, la degradación y todo lo que un ser humano puede perder de humano ante un conflicto bélico que desestructura todos los mecanismos internos y remueve todas las emociones posibles reduciendo a las personas a marionetas programadas para una crueldad extrema. Nadie mejor que Kubrick para dibujar ese doble sentido irónico con el que él transmitía las dos caras de la moneda de la estupidez humana.

La parte histórica yo la puedo ver más visiblemente en la parte técnica. Vestuarios que son excepcionales, caracterizaciones impecables. Un guardarropa para el que utilizó más de 60 sastres para que fuese perfecto.
Una fotografía tan maravillosa y perfecta recreando el estilo de la época, que como apunta Rui Cunha, te hace parecer que te mueves dentro de un cuadro. Un cuadro en movimiento es lo que parece este filme, con esplendor y belleza sin igual.
Utilización del zoom de una manera prodigiosa y cómo él sólo podía hacer, con un acierto y una magnitud inmejorables, dando una profundidad de campo a las escenas primoroso. Abusa un poco de esta técnica, pero eso no desmerece en sí el resultado. Te sumerge dentro de la pantalla maravillándote en sus deliciosos planos coloristas.
Grandes planos generales que son una maravilla del séptimo arte dentro del filme aportando esa sensación de grandiosidad.


Lo más difícil de soportar en el filme es su lentitud, es ahí donde se puede apreciar un pequeño desliz. Si bien no creo que en el montaje se debieran quitar planos, porque todos ellos son necesarios, el avance de la película es muy lento en el segundo tercio, pero también es un efecto propio del argumento que es lo menos sólido del filme (no por ello un fallo), se recupera en la última parte, eso sí, con lo que el ritmo de acción no queda descuadrado. La escena del duelo una de las mejores en toda la historia del cine de todos los tiempos, es un claro ejemplo de esa lentitud, de gran impacto, de elevada tensión dramática, rayando la exasperación ante la expectación , pero interminable. Personalmente es una de mis escenas preferidas del filme, aunque me deja al borde de un ataque de nervios.

Ryan O’Neal (Redmond Barry\Barry Lyndon). No consigo imaginar el porqué de esa elección, de entre todos los posibles candidatos ¿no había otra opción?. Es insufrible en casi todo el filme ver como Ryan O’Neal destroza el personaje, le deja caer en una frialdad y en un desempeño carente de emociones. La única escena salvable de todo el metraje es la de la muerte del hijo, ahí comprendes su dolor, te mete dentro de la pantalla, pero en el resto su registro es plano y completamente falto de emociones. Da igual que esté en el campo de batalla, en un palacio o en una comida campestre, sus expresiones faciales y gestuales no dejan de estar rígidas y ser inexpresivas en todo momento. Ver como degrada la calidad artística y técnica de esta obra produce un dolor agudo. No sé quién podría haber hecho el papel de protagonista, pero este no, no me creo que fuese escogido precisamente por su apatía que esto sea una más valía para la definición de su personaje sino todo lo contrario, contribuye a que la progresión del personaje se merme y se pierda ese significado valioso que tanto partido se le pudo haber sacado. Kubrick siempre escogió bien a todos sus actores, en esta inexplicablemente no entendí ninguna de sus elecciones.

Una de las razones por la que no me decidía a hacer el comentario era la puntuación. Es difícil puntuarla, por lo menos para mí. No podemos valorar un filme sólo por su técnica, un filme se compone de muchas cosas más, de un argumento, de actores, de sensaciones y de un mensaje. Es como una escultura una pintura o una música. Si en una partitura dibujamos correctamente las notas musicales pero no le damos el ritmo adecuado el resultado no va a ser bueno. Esto es lo que me ocurrió con Barry Lyndon, toda la técnica es magistral, preciosa cuidada y extraordinaria, pero en conjunto, su ritmo demasiado lento en su segundo tercio, la pequeña desestructuración dentro del argumento debido a esa lentitud y el pésimo actor con su desempeño patético, me hicieron cuestionarme el resultado final como algo desarmonizado y desafinado, bajando la puntuación de 10 que se merece para un 9.

Pd. Rui: Sobre tu comentario sobre Espartaco, me gustaría decir que aunque pueda ser un filme por encargo, y esto pueda limitar su creatividad, creo que no por eso se le tiene que restar mérito. Sin duda la has visto, ignoro si te gustó, para mí es una de las mejores de toda la historia del cine en su género. Una gran superproducción épica comparable a la gran Ben Hur o a Cleopatra. Así como su limitación puede ser visible, yo creo que también en esta imprimió su huella.
Por ejemplo en la combinación de los primeros planos y música clásica, como dejaría constancia en casi todas sus obras.
Todas las escenas dramáticas o de inflexión son precedidas por una intensificación musical o acústica como el preludio de lo que vamos a visionar. Otro de sus habituales sellos identificativos.
Fotografía esplendorosa que es un exponencial de su maestría.
Escenas de unas batallas rodadas con una gran precisión en grandes planos generales con corte preciosos de planos cortos y primeros planos en una acción trepidante. Tal y como tú visionaste eso en Barry Lyndon, yo también lo visiono aquí, en Espartaco.
Retrato sin igual y en profundidad sobre los personajes que componen el elenco, como en la naranja mecánica, contrastando el aspecto psicológico y ahondando en la complejidad de cada impulso humano.
Visión espectacular sobre el abuso del poder, la corrupción, la libertad, temas abordados desde siempre por Kubrick.
Que puedas considerarla como una película fuera de su “obra de autor”, sí, con certeza. Que puede ser considerada diferente sí, claro, pero igualmente una obra de arte. En el comentario que hiciste del filme “Os Marginais” de Francis Ford Coppola expones exactamente la misma situación sobre las películas que Coppola tuvo que aceptar por encargo y que no eran proyectos suyos desde el principio. Valoraste con 10 ese filme porque su resultado fue óptimo, a mí me sucede lo mismo con Espartaco, puede que llegase al filme de rebote, puede que si tuviese más libertad de acción el resultado fuese diferente, pero que es una gran obra grandiosa también. Que merece ser incluida dentro de su filmografía, sin duda. De todos modos la percepción de un filme es siempre distinta para cada persona. A todos les encantó Vicky Cristina Barcelona y yo la detesté. Todos se quedaron prendados de Will Smith en Sete vidas y yo no conseguí rozar ese supuesto estado anímico……………
Sobre mi diferencia de opinión en Eyes Wide Shut, aparte de lo que ya comenté, me decepcionó bastante el poco pulso que le dio al filme. Transcurrieron casi 30 años entre La naranja mecánica y Eyes Wide Shut y la primera es arrojada, valiente enloquecedora. La segunda, en una época mucho más liberal y permisiva se queda a medias en muchas ocasiones. Que yo recuerde kubrick nunca tuvo miedo a nada, a nadie, hizo su cine desde su perspectiva, y en Eyes wide Shut toda su profundidad quedó demasiado acotada por una autocensura que a mí particularmente me choca bastante, y que no es propia de él.
Por Isabel (LISBOA)2009-11-22
Os Quadros de Stanley Kubrick! (Pontuação: 10)
Pegando no último comentário de Isabel, com quem, de resto, concordo na maior parte dos seus comentários, sobre "Eyes Wide Shut" onde ela diz que esteve indecisa até à última se escrevia sobre este ou sobre "Barry Lyndon". Tudo isto para dizer que sobre este génio do cinema só me falta comentar este título, uma vez que "Spartacus" (1960) não se considera um filme de Kubrick, porque ele foi uma escolha de Kirk Douglas (Produtor do filme) depois do realizador original ter sido despedido.
Redmond Barry é um jovem Irlandês sem eira nem beira, vive com a mãe viúva e apaixona-se por uma prima que, no entanto, está prometida a um capitão do exército Inglês. Não suportando ser trocado por um oficial britânico, Redmond desafia-o para um duelo e mata-o sendo obrigado a fugir do país começando assim a sua odisseia por uma europa turbulenta em busca da sua própria identidade.
Kubrick sempre quis fazer um filme histórico. Uma biografia de napoleão foi um projecto que ele acarinhou durante muitos anos mas que nunca lhe foi possível realizar porque nunca obteve financiamentos para isso. Herdou "Spartacus" (1960) de Anthony Man, depois deste ter sido despedido pelo produtor do filme. Mas a sua associação a "Personas non gratas" em Hollywood como Kirk Douglas, ou Howard Fast, autor do livro em que se baseia o filme, restringiram-lhe a sua liberdade criativa e levaram-no a ter problemas na distribuição da obra em terras americanas. "Barry Lyndon" acabou por ser a sua única obra histórica.
Baseado num romance de William Makepeace Thackeray, "Barry Lyndon" passa-se no século XVIII, um período conturbado na história da europa assolada por guerras, palco onde Redmond se vai tentar afirmar. De soldado britânico a jogador de cartas profissional e por fim Lord, mercê de sua inteligência e de um ou outro golpe, umas vezes de sorte outras de azar, a ascensão de Barry é quase meteórica, ao contrário do filme que avança lentamente, sem nunca ser monótono, graças ao perfeccionismo técnico a que a obra foi sujeita.
Produção sumptuosa e uma reconstituição histórica rigorosa, aliados a uma fotografia nada menos que fabulosa fazem de "Barry Lyndon" uma obra que não envelhece com o tempo...Kubrick tinha esse dom: fazer filmes que nunca passam de moda!
A sua realização é, como sempre, genial e inventiva (as marcas fortes de Stanley Kubrick), sem mácula. Utilizando, como já o fizera em "Laranja Mecânica"(1971), uma narrativa em voz off, Kubrick consegue, em tons irónicos por vezes, dramáticos noutras, ilustrar o filme com imagens e cenas que deliciam qualquer cinéfilo que se preze de o ser. Cada imagem é como se fosse uma tela onde o artista (neste caso Stanley Kubrick) pinta (filma) criando cenas de uma beleza tal que faziam inveja a qualquer pintor ou fotógrafo.
Em "Barry Lyndon" Kubrick tira partido de toda a luz natural não usando para o efeito nenhum holofote para iluminar os cenários, nem mesmo nas cenas nocturnas ou de interiores onde usou a luz de velas para filmar o que dá um efeito real, mas ao mesmo tempo sobrenatural e grotesco, das personagens em cena. Mais um ponto a favor do realizador que ao utilizar esta técnica inovadora, elevou a história da fotografia a outros patamares.
Para interpretar Redmond Barry, Kubrick chamou Ryan O'Neal, conhecido pelo seu papel em "Love Story" (Arthur Hiller, 1970)um dos filmes-referência da década de 70 do século passado. História de amor entre um rapaz de classe social alta e uma rapariga de baixa condição social e os problemas que se lhes deparam. Ryan O'Neall junta à sua carreira um papel que lhe deu alguma projecção mas que nunca passou disso.
Para o papel de Lady Lyndon, o realizador foi buscar uma ex-top model da revista "Vogue" para a qual Kubrick trabalhara no inicio da sua carreira como fotógrafo e onde conhecera a modelo. Usando a sua beleza algo melancólica, Kubrick consegue alguns dos mais belos planos jamais fotografados: A cena em que Lady Lyndon, completamente abstraída da realidade toma banho semi-nua, ladeada pelas suas duas criadas é duma beleza plástica dificil de igualar.
Utilizando uma banda sonora maioritáriamente de compositores como Haendel, Schubert,Vivaldi, Bach ou Mozart, Kubrick consegue a melhor banda sonora para o seu filme e conferir-lhe o realismo necessário para o tornar credível ao olhar mais incrédulo que possa surgir.
O trabalho de Kubrick neste filme é, como habitualmente, irrepreensível. Já não hà adjectivos que o possam qualificar, apenas podemos repetir o que já foi dito por tanta gente que comentou e comenta a sua obra: um génio absoluto e que muita falta faz ao cinema de hoje.
De "Barry Lyndon" retemos algumas cenas que são absolutamente inesquecíveis: O prólogo onde a voz off introduz a obra, onde vemos um duelo de pistola e a realização nos enquadra na cena; As cenas de batalha em que Redmond se destingue e onde são apresentadas ambas as perpspectivas
do campo de batalha; A cena do funeral de Byran onde o trabalho de realização e a banda sonora se fundem num momento sublime de cinema: um grande plano dum caixão vai abrindo gradualmente e o tema "Sarabande " de Haendel faz as honras daquela que será talvez a imagem mais marcante de todo o filme: o cortejo fúnebre; O confronto entre Lord Bullington e Barry Lyndon em que o brilhantismo de realização torna o duelo no mais longo da história do cinema. São cenas assim que tornam este filme num momento único.
Pode-se também dizer que este filme não surgiu por acaso na filmografia do realizador. Ao aparecer a seguir a "Laranja Mecânica", Kubrick, que nesse filme delapida um futuro pouco radioso aos seres humanos, quis com "Barry Lyndon", além de fazer o seu filme histórico, dizer que a estupidez humana pode levar àquela situação; por outras palavras, quis dizer que, se a humanidade não aprender com o seu passado (aqui o séc.XVIII, que foi, em termos de guerras, tão mau, como o foi o séc.XX),poderemos muito bem estar perto do tempo da acção de "Laranja Mecãnica". Kubrick era isto mesmo: um visionário capaz de olhar para o passado e criticá-lo assim em "Barry Lyndon", mas também olhar para o futuro e torná-lo tão credível como o presente. Tal capacidade é previlégio só de alguns!
Nomeado para sete Óscares da Academia, "Barry Lyndon" venceu quatro, todos de categoria técnica incluindo o de Melhor Fotografia que seria um verdadeiro atentado se tal prémio não viesse parar a este filme.
Filme tantas vezes referenciado na obra do realizador, mas algo ignorado no seio da sua filmografia. Será que se pensou que este filme, tal como "Eyes Wide Shut" (Stanley Kubrick, 1999), nunca seria feito tal era o desagrado do realizador nesta época? nunca o saberemos. O que sabemos é que "Barry Lyndon" é, e será sempre, um filme de Stanley Kubrick, incontestávelmente um dos melhores realizadores de todos os tempos, cuja obra continuará a ser um manancial da sétima arte.
A não perder.
Por Rui Cunha (ALGUEIRÃO)2009-11-21
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